martes, 4 de agosto de 2009

Había una vez una princesa, la cual soñaba con la llegada de su príncipe azul, anhelaba verlo, esperaba sentirlo.. Día tras día, noche tras noche, en todo momento se lo imaginaba, con su caballo blanco, con su traje color negro con detalles en azul Francia... Imaginaba el tono de su voz, el color de sus ojos... Cierto día sentada en el jardín, viento las hojas moviéndose con el viento… Escuchando los grillos, se dio cuenta que podrían pasar años hasta que el príncipe llegue entonces decidió continuar, ya no pasaría dos veces por el mismo lugar para ver si allí se encontraba, ya no se arreglaría cada mañana por si era ese el gran día, ya no esperaría, haría la vida de una princesa, viviría para ella y no para el anhelo. Pasado el tiempo, una mañana la joven princesa despierta con el ruido del galopeo de un caballo, la princesa ya no tenia esperanzas pero por curiosidad asomo a una ventana.. Al verlo se sorprendió, allí estaba él, sobre su caballo, su cabello color café, sus ojos miel, su sonrisa… El caballero se presenta cordialmente, la princesa lo mira fijamente.. Trata de leer su mirada, y quiere notar si era él el príncipe de sus sueños… Pero no lo creía, ¿Cómo es posible si era tan solo un sueño?, ya no confiaba que aquello que tanto espero y que al final decidió renunciar este ocurriendo… Pero Así era, o lo creía ser.
Pasado el tiempo ella comenzó a recuperarlas esperanzas de que verdaderamente su príncipe existía.. Los días juntos transcurrían y ella cada día le comenzaba a tomar más afecto… Así pasaron meses. Cierto día una amiga de la princesa le dijo ¿Lo amas al príncipe, verdad?... La princesa dudo la respuesta y muy segura negó todo lo que su amiga había dicho.. Pero ella misma se sentía rara, sentía que lo que había dicho no era cierto, y por eso aclaro “El príncipe es importante en mi vida, pero no fundamental” y ahí se sintió conforme con su propia respuesta.. Cierto día recibe un mensaje del príncipe, él ya no quería verla, él tenía un nuevo amor al parecer, la princesa decide dejarlo ir… Ella tenía su temperamento muy regido y pensaba que si lo dejaba ir algún día volvería, después de todo no era fundamental para su existir, pero aún así lloro… Pasaron tres días para que la princesa se diera cuenta que el príncipe le hacía falta, sin pensarlo corrió en su búsqueda… Cuando llegó al palacio descubrió que el príncipe no había tardado mucho en encontrar otra princesa, y así su corazón se partió… Desconsolada comenzó a llorar pero sintió que lo único importante era la felicidad de su amado príncipe.. Pasado tres largos y duros meses la princesa ya no pensaba lo mismo acerca de ese príncipe, sus esperanzas intactas estaban, pero su amor no era el mismo… Una tarde el príncipe vuelve en su búsqueda, y la princesa no sabía que hacer… ¿Debería correr sus brazos, aunque la había herido tan gravemente aquella vez, o tendría que dejarlo ir nuevamente ahorrándose los riesgos de ser herida nuevamente? Pero el amor fue más fuerte, la princesa decidió darle una nueva oportunidad, días juntos nuevamente, la sonrisa del príncipe la encantaba… Estando con él todo quieto alrededor quedaba, pero otra vez todo se repitió… Él la volvió a herir, y así la princesa decidió volver a su reino sola… esta vez sin esperanzas, sin sueños, sin amor, tan solo con un corazón con una herida más grande que cualquier razón.
Y así llega el fin de esta historia… El príncipe valiente i honorable ha muerto… La princesa lo mato, lo enterró en su jardín, pero aún escucha su voz.. Fin del cuento, el príncipe seis pies bajo tierra se encuentra.. La princesa no soporta la conciencia y decide matarse parada sobre la tumba de
aquel gran amor que nunca le correspondió .

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